¿Conoces a Trastadas de Mamá?

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Seguro que ya sabes que en La Mariposa Edinfa nos encantan los cuentos. Pensamos que son una herramienta fundamental para el desarrollo de la infancia y por ello les dedicamos un espacio especial en nuestros talleres y actividades. También en el blog, donde ya te hemos hablado de los beneficios de contarle cuentos a tus hijos y de cómo hacerlo según la pedagogía Waldorf.

Desde hace ya meses tenemos la gran suerte de contar con la colaboración de Patricia, de Trastadas de Mamá. La pasada primavera impartió un taller en familia en el que padres y madres recibieron pautas respecto a cómo y cuándo es mejor contarles cuentos a sus peques, así como cuáles son los más adecuado según edad y otras circunstancias. Además, pudimos disfrutar de varios cuentacuentos temáticos, como por ejemplo los cuentos del revés, donde los lobos no son malos y las princesas se tiran pedos. También nos trajo libros sin palabras, en los que los adultos tenemos que inventarnos la historia y que son perfectos para desarrollar la imaginación de los más pequeños. Y nos acercó a los cuentos de manos y de cara, mediante los que se trabajan las praxias y los gestos.

Esta temporada Trastadas de Mamá seguirá estando en La Mariposa Edinfa. El primer domingo de cada mes nos traerá un cuentacuentos temático para niños entre 2 y 6 años. Además, dos miércoles al mes, la tendremos con nosotros por las tardes con una sesión de bebecuentos, en la que se contarán historias y cantarán canciones especialmente pensadas para bebés hasta 2 años, y servirá para orientar a las familias sobre cómo contar los cuentos, cómo escogerlos y se les ofrecerá técnicas de animación lectora.

Cómo contar cuentos según la pedagogía Waldorf

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Ya sabes que en La Mariposa Edinfa nos encantan los cuentos. En una entrada anterior te contamos por qué es conveniente que le cuentes cuentos a tus hijos. Hoy te explicamos cómo hacerlo siguiendo la técnica que se emplea en escuelas Waldorf. Te lo resumimos en 5 características:

   1.Contar un solo cuento

Hay una tendencia por la cual contamos a los niños un cuento detrás de otro. Los niños suelen pedirlo, sobre todo antes de dormirse, muchas veces para alargar el momento de acompañamiento del adulto antes de quedarse solos. En otro artículo hablaremos de qué podemos hacer en situaciones como esta. Ahora reflexionaremos sobre los beneficios que tiene contar un solo cuento.

En las escuelas Waldorf, el momento del cuento es todo un ritual. Se cuenta una única historia, pero envuelta, acompañada, de otras actividades que la introducen y la despiden. Una canción anuncia a los niños y niñas que ha llegado la hora del cuento. Después se cantan otras canciones o rimas y se utilizan pequeños juegos que ayudan a presentar el tema y los personajes que aparecerán en el cuento. Todo esto ayuda a los niños a entrar en un estado de ánimo óptimo para atender al cuento.

Al final, otra rima o canción anuncia que ha terminado el cuento. En total, se emplean unos 30 ó 40 minutos.

   2.Repetir el mismo cuento

Además de contar un único cuento, en una escuela Waldorf se cuenta el mismo durante todos los días de la semana. La repetición es muy importante en la infancia. Permite a los niños comprender mejor las historias, atendiendo, cada día, a aspectos más profundos.

   3.Cuentos de temporada

Lo ideal es contar cuentos acorde con el momento del año en el que nos encontramos. Así, ayudaremos a los niños y niñas a entender el paso del tiempo y qué procesos se dan en cada momento, como los alimentos de cada estación, los cambios meteorológicos o las tradiciones.

   4.El teatrillo de mesa

En la pedagogía Waldorf las historias se cuentan en el teatrillo de mesa. Es un escenario sencillo que ayuda a los niños a hacer imágenes mentales del cuento que están escuchando y, por tanto, a mantener la concentración. En este enlace puedes encontrar un ejemplo con el que poder practicar. ¿Te animas?

   5.Personajes elaborados artesanalmente

En el teatrillo de mesa se utilizan telas y materiales naturales para hacer el escenario. Además, se emplean personajes elaborados artesanalmente de fieltro, ganchillo o lana cardada como estos.

¿Qué te parecen esta forma de contar cuentos? ¿La practicaría en casa, aunque sea con modificaciones que se adapten a tu familia? Si quieres profundizar más sobre esto, te proponemos el libro “Cuentos para ver, oír y sentir” de Tamara Chubarovsky. Si te animas, no dudes en contárnoslo.

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